Derechos laborales de las mujeres víctimas de violencia de género

November 16, 2018

 

La delicada situación en la que se encuentran las  mujeres víctimas de violencia de género y la necesidad de protección que este colectivo necesita no ha escapado a la regulación de nuestro ordenamiento jurídico, desarrollando en consecuencia derechos específicos que las asisten e intentan la conciliación de su vida laboral con unas las necesidades concretas que esta situación determina.

Los derechos laborales que el Ordenamiento jurídico reconoce a las mujeres víctimas de violencia de género tienen como objetivo principal garantizar los derechos fundamentales de la mujer maltratada, proteger la situación de empleo de la víctima y conciliar la vida laboral y personal.

Dada la forma en que estos derechos han sido estructurados por la norma debe tenerse en cuenta que para que las mujeres víctimas de violencia domestica puedan acceder a los mismos, haciéndolos efectivos, es necesario que acrediten la existencia de una situación real de mal trato mediante una orden de protección, lo que evidentemente dificulta ampliamente la protección que los mismos brindan excluyendo silenciosamente a todas aquellas mujeres que aun siendo víctimas no tiene los medios necesarios para acreditar tal situación.
 
Derechos laborales de las trabajadoras por cuenta ajena víctimas de violencia de género:

1- Reducción de jornada con reducción proporcional del salario (Art. 37.3 estatuto de los Trabajadores).

El Estatuto de los Trabajadores determina que las trabajadoras que tengan la consideración de víctimas de violencia de género tendrán derecho para hacer efectiva su protección a la reducción de la jornada de trabajo con disminución proporcional del salario.

Salta a la vista la carencia más destacadas de este derecho, y es que las trabajadoras que se acojan a la reducción de jornada verán, a su vez, reducido su salario.

Esta situación pone de manifiesto una vez más la precaria situación que tienen las víctimas de violencia de doméstica y la carencia legislativa en la materia.
Por esto, para que las mujeres víctimas de violencia de género puedan hacer efectivo este derecho sin tener que afrontar preocupaciones económicas, sería necesario que el Estado garantizase un subsidio para compensar la pérdida salarial que la reducción de jornada determina.

2- Reordenación del tiempo de trabajo, a través de la adaptación del horario, de la aplicación del horario flexible o de otras formas de ordenación del tiempo de trabajo que se utilicen en la empresa donde se presten servicios (Art. 37.7 Estatuto de los Trabajadores).

Ya sea para poder cuidar a los hijos, para asistir a grupos de ayuda, a terapias, o para evitar que el agresor tenga conocimiento del horario de trabajo de la víctima, estas mujeres tienen la posibilidad de reorganizarse su jornada laboral.

Es importante tener en cuenta que ha de mediar acuerdo entre trabajadora y empleador en cuanto a los cambios en la jornada de trabajo, pudiendo acudir a los tribunales en caso de discrepancia entre las partes.

3- Movilidad geográfica y cambio de centro de trabajo (Art. 40.3. bis del Estatuto de los Trabajadores).

Las trabajadoras víctimas de violencia de género que se vean obligados a abandonar el puesto de trabajo en la localidad donde venían prestando sus servicios, para hacer efectiva su protección o su derecho a la asistencia social integral, tendrán derecho preferente a ocupar otro puesto de trabajo, del mismo grupo profesional o categoría equivalente, que la empresa tenga vacante en cualquier otro de sus centros de trabajo.

Para hacer efectivo este derecho la normativa establece que en tales supuestos, la empresa estará obligada a comunicar a los trabajadores las vacantes existentes en dicho momento o las que se pudieran producir en el futuro.

El traslado o el cambio de centro de trabajo tendrá una duración inicial de seis meses, durante los cuales la empresa tendrá la obligación de reservar el puesto de trabajo que anteriormente ocupaban los trabajadores.

Terminado este periodo, las trabajadoras podrán optar entre el regreso a su puesto de trabajo anterior o la continuidad en el nuevo. En este último caso, decaerá la mencionada obligación de reserva.

Para garantizar este derecho se ha reconocido a las empresas que formalicen contratos de interinidad para cubrir los puestos de trabajo de las mujeres víctimas de violencia de género una bonificación del 100% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social durante los seis primeros meses.

4- Suspensión del contrato de trabajo o extinción del mismo (arts. 45.n),  48.6  y 49.m) del Estatuto de los Trabajadores).

Aquellas trabajadoras que por su condición de víctimas de violencia de género se vean obligadas a abandonar su puesto de trabajo tendrán la posibilidad de suspender el contrato de trabajo  por un período de seis meses máximo, ampliables a tres meses más con un máximo de dieciocho meses por decisión del Juez de lo Social cuando éste considere que la necesidad de protección de la víctima así lo requiere.

Al igual que en el supuesto de movilidad geográfica y cambio de centro de trabajo los empresarios también tendrán bonificados al 100% los contratos de interinidad que formalicen para cubrir los puestos de estas trabajadoras.
No debe olvidarse que el período que la trabajadora suspenda su contrato de trabajo por este motivo se tendrá como cotizado en Seguridad Social.

A su vez, se reconoce el derecho a extinguir el contrato de trabajo con posibilidad de acceso al desempleo a aquellas mujeres víctimas de violencia de género que por su especial situación necesiten dar por finalizada definitivamente la relación laboral, no teniendo que cumplir ni con el preaviso que se establece en los convenios colectivos o pactos privados, ni con los pactos de permanencia o no competencia que pudiese tener.

La comunicación de suspensión o extinción del contrato de trato de trabajo tiene que hacerse por escrito.

5- Ausencias o impuntualidad justificada (art. 52.d Estatuto de los trabajadores).

Teniendo en cuenta que el Estatuto de los Trabajadores regula la posibilidad que tiene el empleador de extinguir el contrato de trabajo por faltas de asistencia al trabajo aún justificadas pero intermitentes (despido objetivo, art. 52.d Estatuto de los Trabajadores), se ha matizado que las ausencias motivadas por la situación física o psicológica derivada de violencia de género, acreditada por los servicios sociales de atención o Servicios de Salud, no serán computables a tales efectos.

En este supuesto es requisito indispensable acreditar la situación de violencia de género mediante  la posesión del correspondiente justificante emitido por los Servicios Sociales.

Es aconsejable avisar al empresario cuanto antes a fin de que éste pueda organizar el trabajo de la mejor forma.

Derechos laborales de las trabajadoras por cuenta propia víctimas de violencia de género.

La diferente naturaleza del trabajo por cuenta ajena respecto al trabajo por cuenta propia se ve reflejada en los derechos que el ordenamiento jurídico garantiza para cada una de estas situaciones.

En este sentido, a las trabajadoras autónomas se le concede únicamente la posibilidad de suspender la obligación de cotizar a la Seguridad Social durante un período máximo de seis meses.

El plazo durante el cual la trabajadora paralice la actividad será tenido en cuenta como de cotización efectiva y la trabajadora estará en una situación de asimilada al alta.

 

Queridos Reyes Magos

28/12/2015 Elisabeth Berral

Queridos reyes magos,
 
Un año más, ahí va mi carta de los deseos:
 
Esta vez hay una diferencia, porque más que deseos, lo que quería era felicitaros.
 
Os felicito porque a pesar de llevar miles de años trabajando juntos, os seguís llevando bien.
 
Tal vez, el secreto está en que vosotros sois hombres, porque seguramente si fueseis Reinas Magas, ya os habríais quedado calvas pero a base de tirones de pelo.
 
Y la verdad es que eso no debería de ser así, pero que las mujeres acabamos siendo peligrosas juntas, es un hecho.
 
Imagino que de tanto andar juntos a camello, al final os habréis hecho amigos, y la amistad es uno de los mejores regalos que puede darte la vida, así que en cuanto a regalos vosotros ya vais servidos.
 
Alguna vez, digo yo, habréis acabado hartos los unos de los otros, porque a cuanto más roce, más cariño, pero también más oportunidades para descubrir partes que no nos gustan tanto de la otra persona.
 
Supongo que eso es crecer, igual que vas descubriendo partes de ti que antes desconocías, también ocurre con los demás. Todos tenemos sombras y todos tenemos luces. Aquí nadie es perfecto.
 
 
En realidad, uno ni siquiera se conoce al 100% a si mismo, aunque nos guste pensar que si…entonces ¿Cómo vamos a querer conocer al 100% a los demás?
 
La cuestión es que cuando de una relación acaba naciendo una amistad, hay que estar dispuestos a aceptar a la otra parte, con sus pros y con sus contras. Eso es un amigo, el que te quiere más que por tus virtudes, con tus defectos.
 
Hace unas semanas, una amiga dijo algo que me apunté en mi lista de frases para siempre: “Valoremos el tiempo que estemos juntas, y dejemos de echarnos en cara y malgastar este momento.” No iba por mi, tan solo era parte de la conversación, pero me pareció una de las frases más sabias que he oído hasta ahora. Digo yo, que la noche del 5 de enero es lo que soléis hacer; aprovechar y vivir vuestro mágico momento. Eso es disfrutar del aquí y el ahora ¿No? Quizás resulta que además de Reyes Magos, también sois expertos en mind fullnes.
 
Pero queridos, dejarme que puntualice algo: si las mujeres somos peligrosas cuando nos juntamos, es porque no se si os habíais planteado lo complicado que puede llegar a ser, el ser una mujer hoy en día. Tenemos demasiadas presiones.
 
Imaginaos vosotros antes de emprender vuestro viaje como cada año, a parte de preocupados por llevar todos los regalos y hacer bien vuestro trabajo, teniendo que preocuparos también, por  estar bien  depilados, por llevar un tampax en la cartera por si a caso, imaginaos que os viene la regla por el camino y os da el bajón, o que ya no os caben vuestros uniformes porque después del parto vuestro cuerpo ha cambiado absolutamente, o peor aún, que de la presión que lleváis encima no conseguís quedaros preñados y la gente no hace más que deciros que espabiléis, porque se os va a pasar el arroz.
Aunque por la edad que debéis tener vosotros ya andaríais con la menopausia, sofoco arriba sofoco abajo, no quisiera imaginaros por el desierto subidos a un camello, en una mano en las riendas y en la otra, el abanico.
Ay ay ay ay…. Igual andaríais un poquito más tensos y tal vez, vosotros también acabaríais tirándoos de los pelos. Es que ser mujer es un follón, pero en el fondo, nos encanta.
 
Simplemente creo que deberíamos revisar nuestros valores, y no permitir que la rivalidad crezca entre nosotras. Estamos hechas para compartir y no para competir, aunque se empeñen en convencernos de lo contrario.
 
Un año de estos podríais hablar con vuestras mujeres y que sean ellas las que salgan a repartir,  a ver qué pasa.
 
En una ocasión leí, que si los reyes fueran mujeres:
 
“No se hubiesen perdido, hubiesen preguntado el camino, habrían ayudado en el parto, habrían limpiado el establo, habrían preparado una cacerola con comida y habrían llevado regalos más prácticos, así que María, José y el niño, hubiesen acabado más contentos.”
 
En fin, que me alegro de que pasen los años que pasen sigáis cabalgando juntos, un amigo es un tesoro y vosotros debéis saberlo bien. Sois un bonito ejemplo de amistad, por si a nadie se le había ocurrido pensarlo.
 
Feliz Navidad.

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