Viviane Gamerro: “El mindfulness e Inner World me salvaron la vida”

 

 

Nacida en Barcelona aunque de descendencia italiana, su padre es de Torino y su madre de Sicilia, Viviane Gamerro es una experimentada psicóloga además de una reputada Life & Executive & Business Coach. Al frente de su proyecto Inner World, un espacio de crecimiento para personas inconformistas que quieren superarse a sí mismas e impactar positivamente en su entorno, Viviane acompaña a las personas para que logren mejorar sus vidas siguiendo una filosofía clara: para ella las cosas siempre pasan por algo y toda crisis tiene un sentido.

Colaboradora y amiga de la Fundación Mujeres Felices, Viviane defiende la importancia de la esfera femenina de la vida en la sociedad actual y la necesidad de conocernos para alinearnos con lo que realmente resuena con nuestra esencia, algo fundamental para conseguir aquello que se desea en la vida y sobre todo, para ser feliz. Recientemente tuvimos el placer de tener una interesantísima charla con ella, en la que nos habló sobre su vida, su trabajo y su relación con nuestra fundación. ¿Te apetece saber qué nos contó? Aquí te traemos la primera parte de la entrevista, en la que nos centramos en su vida laboral antes de Inner World y en su emotiva historia de superación tras sufrir un grave traumatismo acústico.

 

Nos ha sorprendido mucho que antes de trabajar como psicóloga y crear Inner World estuviste durante muchos años en la industria farmacéutica, ¿qué nos puedes contar de esa etapa? ¿cómo acabaste en ese mundo tras estudiar psicología?

Fue por casualidad. Acabé la carrera con 22 años, tenía amigos en la industria farmacéutica y me llamó mucho la atención porque se trataba de un trabajo muy social. Yo soy muy sociable, me encanta conocer gente, y además económicamente me compensaba muchísimo. Al principio se viajaba mucho, era un trabajo muy dinámico y por entonces encajaba con mi forma de ser y lo que buscaba. En ese momento necesitaban psicólogos que promocionaran e hicieran visitas médicas con productos para psiquiatría y me pareció muy interesante. Yo soy muy científica, con una parte espiritual aunque muy científica, y la verdad es que fue un sector que me enseñó mucho. Crecí como profesional y como persona, también sufrí mucho por la presión de las ventas pero conocí a grandes amigos y a grandes personas.

 

Durante dos años estuviste ejerciendo de psicóloga en Barcelona (2009-2011), ¿a qué se debe ese cambio en ese momento de tu vida?

La industria farmacéutica es un sector muy duro, llevaba ya 9 años trabajando y algo en mi interior me empujaba a dedicarme a mi verdadera vocación, ayudar a los demás, tuve la necesidad de dejarlo aunque sólo fue durante una temporada, antes de Inner World. Esa fue mi primera crisis. En la industria farmacéutica ayudaba a que la gente conociera buenos productos pero después de tanto tiempo la parte más comercial del trabajo dejó de entusiasmarme. Siempre dudaba porque era un trabajo que tenía cosas muy positivas pero al final decidí marcharme justo en el  momento en el que me estaban formando para liderar equipos.

 

En ese momento tenía casi 34 años, quería ser mamá y pensé, si sigo por aquí no me siento capaz de ser mamá y a la vez gestionar un equipo. Al final opté por priorizar mi vida familiar y dejé la industria para iniciar un proyecto de psicología, algo que ya tenía en mente y que me permitiría conciliar vida laboral y familiar. Pese a ello, al cabo de unos meses mi compañero decidió finalizar la relación y tuve que volver a trabajar en la industria farmacéutica. Fue un momento muy duro. Eso sí, todo lo que me ha pasado siempre me ha dado más fuerza. Entonces pensé: “Ya llevaré a cabo mi proyecto cuando esté preparada”.

 

A raíz de un accidente acústico que tuviste durante un concierto de música tu vida cambió por completo y fruto de ese revés nació Inner World. ¿Nos podrías contar qué paso y cómo viviste esa abrumadora experiencia?

Tenía muchísimo estrés, acababa de promocionar como medical science liaison en mi empresa y quería ponerme al día con toda la evidencia científica del producto para dar la mejor formación a los cardiólogos de mi área de referencia. Me pasaba todos los fines de semana estudiando en casa… pero al final un día decidí salir y desconectar y fui a un concierto, con tan mala suerte que me puse entre dos altavoces y me lesioné los oídos. La patología se llama tinnitus o acúfenos, unos zumbidos constantes que pueden originarse por estrés o por un traumatismo acústico. Aquel día la música estaba muy alta y no habían controlado bien los decibelios. Al estar al aire libre no me di cuenta pero al salir pensé, uff creo que me he lesionado. Ya tenía zumbidos en los oídos pero aquel concierto los empeoró muchísimo. Después de aquel día llegó la hiperacusia, percibía los ruidos mucho más altos que el resto de las personas y los oídos me dolían e incluso llegué a no poder salir de mi casa.

 

El primer mes fue el peor de mi vida. Estaba en una reunión en Madrid y no podía ni aguantar el ruido ambiente de la terraza durante el descanso. Cuando mi jefe lo vio me dijo, coge un AVE y márchate. Los médicos con los que iba estaban todos muy asustados porque no aguantaba ningún ruido. Me dieron la baja y nadie me decía nada, no sabían si me iba a recuperar. Entré en una depresión brutal. Recuerdo que no sabía que hacer, había visitado a muchos médicos y ninguno me daba una solución. No podía estar ni fuera ni dentro de casa. Fuera me molestaban los ruidos, dentro oía un pitido horrible… Llegué a pensar en el suicido. Y mira que he estudiado psicología y me he formado mucho pero pensaba… esto no hay quien lo aguante. El tinnitus es un trastorno que nos pueden llegar a enloquecer.

 

Sin duda la historia que nos has contado y que también podemos leer en tu web es muy impactante. ¿Cómo lograste cambiar el chip? ¿Cómo fuiste capaz de canalizar todo ese dolor y ese malestar en algo tan bonito y de tanta utilidad para las personas como es Inner World?

Me puse a meditar: meditaba, meditaba, lloraba, y volvía a meditar. Estaba todo el día encerrada en mi casa y mi familia ya no sabía qué hacer. Hasta que un día pensé, tengo dos opciones: o me deprimo del todo o salgo de esta. Pensé esto tiene que tener un sentido. Cogí el coche y me fui a Llafranc y reservé un hotel. Pedí una habitación tranquila. Y lo que hacía era caminar por el camino de Ronda (de Llafranc a Calella) y solo pensaba “¿Esto para qué es?”. Así estuve cinco días y luego volví a casa. Empecé a escribir por las noches el libro que he publicado ahora: ‘Conócete a ti misma’, como no podía dormir, escribía.

 

Empecé a leer mucho, sobre todo libros de psicología analítica y empecé a ver las cosas más claras. Tuve que dejar de hacer caso a mi mente, que me mostraba el peor de los escenarios, y centrarme en lo que me decía el corazón: si me siento bien cuando escribo, escribo; si siento que necesito ayudar a otras chicas que lo están pasando mal, tengo que hacerlo. Poco a poco, todo se iba poniendo en su sitio. Contacté con Carlota Del Pozo, mentora de emprendedoras, y me ayudó mucho. Con ella me fue genial porque me entendía. Me ayudó a plasmar qué era Inner World, que al principio estaba destinado solo a mujeres.

 

Sin duda lograste mejorar, y mucho, a nivel psicológico pero, ¿cómo era tu día día entonces? ¿Cómo es ahora la vida de Viviane?

¡Bueno, solo decirte que con las primeras clientas tenía que hacer las consultas por Skype porque no podía salir de casa! Al principio me encontraba mal… y cuanto más nerviosa me ponía más subía el volumen del pitido… Fue una época muy dura pero aprendí mucho, aprendí que las crisis tienen un sentido y yo necesitaba frenar el ritmo productivo de mi vida y reconectar con mi esfera femenina y con mi verdadera esencia para colocarme en mi lugar.

 

Esto me pasó hace cuatro años y mi vida cambió radicalmente desde ese momento. Recuerdo unas navidades en las que me tuve que poner tapones para estar sentada en la mesa con mi familia, porque con las conversaciones de tanta gente a la vez me dolían muchísimo los oídos, nadie me entendía, es difícil de comprender si no lo pasas. Mi oído no filtra adecuadamente las frecuencias, por lo que, en conversaciones en las que la gente habla alto o todos a la vez me empieza a doler la cabeza, los oídos y me mareo. Ahora lo sé y me he adaptado, pero al principio me daba miedo salir a la calle, me sentía desprotegida porque la vida es muy ruidosa. Es una de las peores enfermedades que hay y la más desconocida, siempre intento hacer difusión para que la gente acuda a los sitios ruidosos con tapones, porque es acumulativo y no nos damos cuenta. Y hay un día en el que no hay vuelta atrás.

 

Antes de terminar esta primera parte de la entrevista nos gustaría que, tras haber pasado lo peor y viéndolo todo con perspectiva, nos contaras qué fue lo que más te ayudó durante todo este proceso.

El mindfulness es lo que me ayudó a acostumbrarme a los pitidos internos constantes. Gracias a ello logré aceptarlos y decirme a mi misma, es lo que hay. Ahora siento tranquilidad al margen de ese ruido. Meditaba y ahora sigo haciéndolo. De hecho es una herramienta que enseño a mis clientes. Estoy terminando un postgrado en la Universitat de Barcelona porque quiero hacer grupos de mindfulness para que la gente aprenda a gestionar el estrés. Es una maravilla como técnica. Sin duda, puedo decir que el mindfulness e Inner World me salvaron la vida.

 

¿Qué te ha parecido la historia de Viviane? ¡No dudes en dejar tu comentario! Y recuerda, en dos semanas podrás leer la segunda parte de esta interesante entrevista ;-)

 

 

 

 

 

 

 

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