Amores que matan, nunca mueren

September 7, 2018

 

 

“El corazón tiene razones que la razón desconoce”.
 
… Pero a veces no es que la razón desconozca el motivo, sino que no quiere conocerlo…
 
Soy gran defensora del amor. El amor nos alimenta, estamos hechos de amor, pero cuidado!
De amor también se muere.
 
Podemos encontrarlo en casi todas partes: el amor de unos padres a sus hijos, el amor de la pareja, de una verdadera amistad o incluso ese calorcito que nos llega del cielo cuando aprieta el sol…
 
Ese sería el mayor ejemplo de amor incondicional que conozco.
Dar sin esperar nada a cambio.
 
Quisiera centrarme para este artículo en el amor de la pareja.
 
Pero para eso, necesitamos hablar primero del amor propio.
 
Si no te quieres a ti mismo, no puedes pedir que nadie te quiera. Primero de todo, hay que quererse.
Seguramente si no te quieres a ti mismo, tampoco podrás querer al 100% de una manera sana a los demás.
 
Nadie es el ombligo del mundo pero si uno mismo no esta bien, es muy difícil que pueda valorar que su alrededor lo esté.
 
A veces las relaciones de pareja deterioran porque no se cuidan y se van marchitando exactamente igual que se puede marchitar una planta.

No todas las relaciones tienen que ser para siempre; a veces podemos aprender y crecer con ellas y aceptar que tenían un fin, para poder zanjar, madurar y tal vez llegar a otra relación en la que podamos poner en práctica lo que hemos aprendido, o tal vez pasar un tiempo solos, el que se desee, y saborear una nueva etapa diferente y más madura.
 
Lo que esta claro es que una relación de 2 tiene que sumar, y en el momento que empieza a restarte, es señal de que algo no va bien y o se arregla, o por el contrario se  le debe poner fin.
 
El problema esta cuando nos empeñamos en algo que simplemente no ha de ser para nosotros y no aceptamos que la relación tenía fecha de caducidad.
Que cuando nos enamoramos de alguien nos enamoramos por cómo es y no debemos pretender cambiarlo, al igual que no debemos cambiar nosotros por miedo a estar solos.

Hablo de las relaciones infelices que se quieren acabar pero no se acaban nunca, desgastando a la pareja y deteriorando más y más hasta llegar a faltas de respeto graves, causando una nula autoestima y sobre todo una gran carencia de felicidad.
 
El resultado de no afrontar una realidad así, es el dolor.
 
Se suele desequilibrar la balanza y en ocasiones una parte de la pareja adopta el rol dominante y la otra parte se vuelve sumisa, entonces buscamos culpables, nos llenamos de rencor y sin querer acabamos haciendo daño.
 
Y de una relación a la que se le acababa el amor, llegamos a una relación amor odio, absolutamente peligrosa y dañina.
 
Otro rasgo común es que estas relaciones generan una extraña dependencia que engancha a la pareja a situaciones de estrés y rabia, causando una mella profunda en ambos corazones y alimentando la pena y el miedo que esta genera.
 
A veces hay personas que renuncian a su propia felicidad por miedo al cambio a pesar que generalmente, tarde o temprano todos los cambios son para bien.
 
En mi anterior artículo hablé de lo rápido que pasa el tiempo, y así es para todos.
 
Por eso es una pena ver como el tiempo pasa de largo para esas parejas que infelices ven su vida pasar sin hacer nada, tan solo por miedo a cambiar y quedarse solas, cuando en realidad, en su interior están ya solos desde hace mucho tiempo.
 
 Y es que no hay nadie más ciego que el que no quiere ver.
 
Para ganar hay que arriesgar, si la vida quiere que aprendamos algo, nos pondrá mil veces la misma piedra hasta que aprendamos y no repitamos el mismo patrón.
 
Tan solo existe una dirección y esta es ADELANTE.
 
Todos podemos pasar por malos momentos pero si los afrontamos éstos pasarán, hay que seguir caminando y aprendiendo, pues lo malo es el momento, no uno mismo… Todo pasa, pero hay que dejarlo pasar.
 
A veces saber retirarse a tiempo es una victoria y poner punto final a algo que no va bien, no significa ser un cobarde que no quiere o sabe afrontar una situación, sino ser un valiente que no quiere vivir más con la situación en la que se encuentra y va a cambiar el rumbo de su destino.
 
Claro esta que si algo no te gusta, es necesario cambiarlo.
 
Pero esperar a que las cosas cambien o mejoren por si solas cuando se hace balance y el resultado es que la situación se repite, no tiene muy buen pronóstico.
 
A veces no es suficiente con que tu pareja te quiera, lo importante es que te quieran como tú quieres que te quieran y viceversa.
 
Por supuesto que pueden haber malas rachas, pero cuando estas se alargan por años, la mala racha se convierte en una mala relación. Y una mala relación hace daño.
 
El tiempo aprieta y no podemos perder media vida lamentándonos de que no tenemos suerte.
Es más factibleque cada uno se trabaje su suerte.
Cuando buscas encuentras, pero si no buscas soluciones es difícil que estas aparezcan por si solas y te arreglen la vida.
 
El AMOR es lo más bello que existe. Tan grande que mueve el mundo, traspasa fronteras y da sentido a millones de vida en este planeta. Es tan mágico que puede llegar a ser infinito…y todos tenemos el derecho de sentirlo.
 
Pero el amor mal enfocado, el miedo disfrazado de un amor desconfiado, de un amor triste, de un amor de piedra y sin ilusiones….
 
Ese es el amor que mata, el amor al que no se le deja morir.

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