Tengo dos papás y dos mamás

June 15, 2018

 

Hemos nacido fruto de la unión de un hombre y una mujer, nuestros padres biológicos. Y ya es hora de que reconozcamos también que estamos caminando y avanzando en nuestra vida entre el Cielo y la Tierra. El papa Cielo y la mama Tierra.

La visión que mejor me ayuda a sentirme con los pies en la tierra y con la mente abierta e inspirada, es la percepción de pertenecer al polvo de la tierra porque en ello me convertiré y al sol en el cielo que permite la vida y la luz en el que es ahora nuestro hogar.

De la misma forma que siento gratitud por los padres a través de los cuales me llego la vida, también siento la gratitud en el corazón por este planeta fascinante y especial de la Vía Láctea y lo mismo por el astro Sol que nos ilumina y sobre el que giran los planetas desde hace millones de años.

La humanidad ha venerado a la Tierra y al Sol y hoy en día esta sigue siendo mi inspiración. Nada más gratificante como caminar con los pies desnudos en la hierba, la arena o en el agua de los ríos o la orilla del mar, y ver el Sol que nos alegra el día desde el amanecer y nos acaricia con sus rayos e ilumina nuestro rostro. Es maravilloso viajar y descubrir lugares fascinantes de naturaleza y paisajes, son insuperables los cielos del atardecer en cualquier época del año y son tantos los beneficios de la luz del Sol que cualquiera que ha estado días o meses sin recibir sus rayos sabe cuánto lo necesitamos para nuestra salud física y anímica.

Pues sí, me atrevo a decir que mi padre es el Sol y mi madre la Tierra y siento por ellos el mismo respeto y amor como lo he sentido desde niña y sentiré siempre por mis padres de cuna.

Y si tú como yo sientes esa pertenencia tan gratificante y auténtica entonces también somos hermanos y hermanas. Y esto nos une a todos por igual, un sentimiento muy necesario en estos tiempos, el amor y el respeto por todo lo que nos rodea y por compartir un mismo tiempo y espacio con todos los seres humanos que ahora existimos, todos los que ahora somos conscientes del privilegio de que el corazón está latiendo entre pulmón y pulmón, y caminando entre el cielo y la tierra.

Disfrutemos de esa fuerza y poder que nos llega sintiendo unos padres tan perfectos para nosotros, hijos del Dios Sol y de la Diosa Tierra.


Nota: Junto a este artículo está la inspiradora canción del cantante-poeta Manuel Carrasco, titulada Montañas de Sal, y como él siento el arraigo del lugar que nos permite sentir... “El refugio en la deriva de esta vida, que me arrastra cada amanecer y cada atardecer...”.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Entradas recientes

December 7, 2018

November 2, 2018

Please reload

Archivo