El equilibrio. Dialéctica en Medicina Tradicional China

July 7, 2017

 

La energía del ser humano es comparable a la de la naturaleza. Para vivir con salud es necesario que las energías circulen normalmente, y que todas y cada una de las partes del ser estén en armonía. En cada fase de la vida la energía se expresa de forma diferente, evoluciona generando estados, manifestaciones y conductas de acorde a la intensidad que se corresponde con cada momento concreto de la existencia. Sea cual sea la calidad y cantidad de la misma,  y hasta un determinado nivel, la salud depende de su equilibrio y conservación.

En su origen, nuestra vida se engendra por la reunión de la energía de la tierra con la energía del cielo, por medio de una mujer y un hombre. La energía ancestral fundamental se recibe de la mujer, mientras que la del hombre, aun siendo imprescindible, es secundaria. La vida conserva la esencia de esa combinación mediante las energías pura del aire e impura de los alimentos. Estos elementos engendran el espíritu y el alma, que vivirá junto a él.

El útero, "palacio envolvente", raíz, generador de vida, concepto este que  engloba a todo el aparato reproductor, en la mujer engendra también dos canales extraordinarios relacionados con el riñón y la glándula suprarrenal, conductores de  energía y sangre, llamados "vaso de la concepción", destinado a ser reserva de energía, y "mar de la sangre", que conecta con el corazón, y por donde fluyen "las tres energías" que bañan todas y cada una de las partes del organismo, los cinco órganos y las seis vísceras.

La filosofía que sustenta a la dialéctica sobre la que se fundamenta la Medicina Tradicional China lo comprende y detalla muy bien. La enfermedad aparece cuando ese equilibrio se rompe. Y los orígenes del desequilibrio se transforman en los conceptos básicos que explican sus causas, intrínsecas y extrínsecas. De ellas, las relativas a la propia persona y que motivan mayores trastornos son las mentales, las emocionales y los excesos físicos, provocando fatiga, desequilibrio, disfunción y enfermedad.

En cuanto a los aspectos emocional y mental, euforia, ira, ansiedad, tristeza, preocupación obsesiva o reflexión excesiva, miedo y terror (las siete pasiones nombradas en los textos de Medicina Tradicional China), todas ellas actividades psico-emocionales normales, cuando se producen o se mantienen en exceso, se convierten en dañinas y pueden desequilibrar al organismo. Los excesos físicos, marcados por el estilo de vida, bien por un ritmo de vida excesivo en el trabajo, en el desorden o en el placer, agotan la energía, la sangre, los líquidos orgánicos, la normal actividad de la mente y afectan a la percepción de las emociones, degradando globalmente las funcionalidades y la esencia del ser.
 
Cuando resultan alterados los vasos del útero puede ocurrir que  se generen masas, se alteren las menstruaciones y la capacidad de concebir, y se produzcan desordenes que se entiendan como enfermedades propias de la mujer. Entonces los pulsos se alteran y la lengua muestra un aspecto distinto.

En cada etapa de la vida, ajustar de nuevo ese equilibrio inicia el camino hacia a la curación, lo que supone también la aceptación de un cambio, de un nuevo estado, de una situación distinta, que deviene de ajustar los factores que originaron la desadaptación y que además debe permitir, en cada caso, el retorno al estado natural que a ese momento corresponda.
 

 

El Cielo es eterno y la Tierra, permanente.
Son permanentes y eternos.
Porque no viven para sí mismos.
Así, pueden vivir eternamente.
El espíritu del valle no muere, a saber, la hembra oscura.
El portal de la hembra oscura es la raíz del Cielo y de la Tierra.
Perseverante, sin interrupción, actúa sin agotarse.

 

(Lao Tse, Tao Te King).

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Entradas recientes

December 7, 2018

November 2, 2018

Please reload

Archivo